- ¡Te has equivocado!
Gritó aquella vocecilla de su cabeza. Y luego siguió, esta vez mas flojo, aunque con el mismo enfado:
- No se puede jugar tanto con las personas, ¿lo sabes, no? Mira lo que has conseguido, todo a tu alrededor se ha derrumbado. A tu familia ya no le importas, tus amigos no contestan tus llamadas y ni siquiera tú mismo estás de tu parte. Eso es lo que se consigue creyéndote Dios, haciendo que nada te importa. Ahora ve e intenta solucionarlo todo, imbécil, o cuando te des cuenta ya será demasiado tarde.
De repente se levantó del suelo, se miró al espejo del baño y, con los ojos rojos y un nudo en la garganta, susurró:
- Fuera de mi cabeza, todo eso es mentira. Te lo estas inventando todo. Sé que todo está bien. Sí, todo está bien..
Está vez contestó otra voz, una mas mezquina. Mofandose de él terminó:
- ¿Mentiras? Te recuerdo que tú me has creado, soy producto de tu subconsciente. Asique, pequeño, hazte a la idea de que me voy a quedar aquí mucho tiempo.
La voz se desvaneció entre carcajadas, y a medida que lo hacía él también desaparecía, desmayándose en el suelo del baño y golpeándose fuertemente sobre él.
Gritó aquella vocecilla de su cabeza. Y luego siguió, esta vez mas flojo, aunque con el mismo enfado:
- No se puede jugar tanto con las personas, ¿lo sabes, no? Mira lo que has conseguido, todo a tu alrededor se ha derrumbado. A tu familia ya no le importas, tus amigos no contestan tus llamadas y ni siquiera tú mismo estás de tu parte. Eso es lo que se consigue creyéndote Dios, haciendo que nada te importa. Ahora ve e intenta solucionarlo todo, imbécil, o cuando te des cuenta ya será demasiado tarde.
De repente se levantó del suelo, se miró al espejo del baño y, con los ojos rojos y un nudo en la garganta, susurró:
- Fuera de mi cabeza, todo eso es mentira. Te lo estas inventando todo. Sé que todo está bien. Sí, todo está bien..
Está vez contestó otra voz, una mas mezquina. Mofandose de él terminó:
- ¿Mentiras? Te recuerdo que tú me has creado, soy producto de tu subconsciente. Asique, pequeño, hazte a la idea de que me voy a quedar aquí mucho tiempo.
La voz se desvaneció entre carcajadas, y a medida que lo hacía él también desaparecía, desmayándose en el suelo del baño y golpeándose fuertemente sobre él.
